Más noticias de persecución: República de África Central, Afganistán y Somalia

Al-Shabaab

Al-Shabaab (Photo credit: Wikipedia)

Assistnews:

República de África Central:

En el predominantemente cristiano estado de CAR, de habla francesa, han penetrado “rebeldes” de habla árabe que apoyaron al auto-proclamado presidente Michel Djotodia. Como no los puede pagar, los deja que cojan botín, maten y violen sin impunidad. Se ha producido un desplazamiento masivo que ha resultado en hambre generalizada y un creciente problema de malaria. Mientras que las ciudades musulmanes no han sido atacadas, sin embargo sí lo han sido las cristianas.

A partir del 27 de agosto entre 5000 y 6000 civiles escaparon de la violencia y buscaron refugio en el Aeropuerto Internacional Bangui M’Poko, que estaba protegido por 400 soldados franceses, pero estos les informaron de que su misión no incluía proteger a civiles.

Afganistán – India:

Hablé aquí del diputado afgano Nazir Ahmad Hanafi había pedido que se aplicara la Sharia a los conversos al Cristianismo, esto es, que se les condenase a muerte. Pues bien, entre otras cosas, la noticia decía que se había levantado una iglesia en la India, donde muchos afganos se convierten y viven su fe en libertad, llamada la “Iglesia de los afganos”. Pues bien, el Parlamento afgano ha pedido a las autoridades indias una lista de los afganos que se han convertido al Cristianismo en su país. El pastor de la “Iglesia de los Afganos”, que se llama Obaid S. Christ, ha sido amenazado de muerte desde la Embajada de Afganistán en Nueva Delhi y la televisión afgana ha mostrado su imagen 10 noches consecutivas a finales de agosto, pidiendo que alguien lo asesine.

SOMALIA

El 9 de septiembre Morning Star News informó del martirio de Fatuma Isak Elmi, madre y esposa cristiana de 35 años. También informó del secustro del adolescente de 13 años Mustaf Hassan que ya ha perdido a dos de sus parientes cristianos por Al-Shabaab. El pasado año los parientes de Mustaf, Hassan Mohammed y Farhio Omar, fueron amenazados porque eran cristianos. Aunque se escondieron, para que Mustaf continuase yendo al colegio, se fue a vivir con un pariente cristiano en el Distrito Marka. El 3 de septiembre Mustaf fue secuestrado por Al-Shabaab mientras volvía su casa desde el colegio. No ha habido ninguna petición de rescate, lo que hace que los observadores sospechen que Al-Shabab está intentado sacar a sus padres de su escondite.

Un diputado afgano llama a “matar a los conversos al Cristianismo”

El cristianismo está creciendo en Afganistán y los responsables islámicos ven ese crecimiento como un peligro para el Islam. Es en este contexto donde debemos situar estas declaraciones:

Un miembro del Parlamento afgano ha sugerido que las personas que se convierten del islam al cristianismo sean ejecutadas, según la sharia (ley islámica), para detener el rápido crecimiento del cristianismo entre los ciudadanos afganos, en el país y en el extranjero. Según han informado a la Agencia Fides fuentes locales, el apelo-shock del parlamentario musulmán Nazir Ahmad Hanafi se ha producido después de un informe publicado por la prensa afgana que señala el aumento de los cristianos en Afganistán. Hanafi ha dicho a la asamblea: “Los ciudadanos afganos siguen convirtiéndose al cristianismo en la India. Esto es una afrenta a la ley islámica y, de acuerdo con el Corán, deben ser ejecutados”.
Anteriormente, otro miembro del Parlamento afgano había informado de que en la India, donde hay miles de refugiados afganos, se ha constituido una comunidad cristiana llamada “Iglesia de los afganos”, a la que están invitados todos los ciudadanos de Kabul.
Según la información de la Agencia Fides, en el debate que ha seguido a la asamblea, otro miembro del Parlamento, Abdul Latif Pedram, ha declarado que “las conversiones al cristianismo son el resultado de la presencia de los Estados Unidos en Afganistán”. En conclusión, Abdul Rauf Ibrahimi, el presidente del Parlamento, condenando todas las actividades de “proselitismo cristiano” en Afganistán, ha ordenado al Comité Nacional para la seguridad “seguir el asunto seriamente”.